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lunes, 10 de febrero de 2014

Maldita envidia





Maldita envidia


Que mala es,
la envidia en este mundo y el poder,
hacer daño a los demás,
de forma gratuita.

Hay personas,
que como no saben,
enderezar su vida,
se dedican a entorpecer,
el camino ajeno.

Sin darse cuenta,
de que los que realmente no avanzan,
son ellos,
atascándose,
sin hallar una salida.

Hablan de uno,
sin ni siquiera haberse preocupado,
de saber realmente,
como eres,
como piensas o como actúas,
queriendo destruir,
tu felicidad y con la ignorancia,
de no saber,
que nunca lo conseguirán.

Duele y mucho,
creándote una impotencia interna,
que no sabes  muchas veces,
que pensar o cómo reaccionar.

Porque aunque superficialmente,
digamos que nos da igual,
nuestro interior,
nos dice claramente lo contrario.

También es cierto,
que con el paso de los años,
cada vez le damos,
menos importancia.

Tal vez,
porque ya te han herido tantas veces,
que por una más,
que importa.

Todo en esta vida,
se consigue a base de luchar,
con mucho esfuerzo y cada cual,
debe de saber,
lo que busca y lo que encuentra,
sin fijarse en los demás.

Porque si envidias lo del otro,
dejas tu propia vida atascada y así,
difícilmente podrás avanzar.


Mª Amparo@todos los derechos reservados.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Envidia









Envidia

Envidia,
maldita envidia,
que te envenena el alma,
segundo a segundo y hace,
enfermar tu corazón.

Puro veneno que corre por la sangre,
donde solo tú,
poseerás el antídoto,
para curarlo.

Te sientes inferior a los demás,
por eso,
dejas que controle tu mente.

Has de intentar sacar de ti,
esa virtud que todos tenemos,
pero que muchos no saben hallar,
llamada humildad.

Para así poder conformarte,
con lo que la vida te ofrece e intentar,
hacer tus propios logros a base,
de un poco de esfuerzo.

Todos nacemos diferentes,
algunos con mucho,
otros en cambio con menos,
incluso sin nada.

Por eso no dejes,
que los malos pensamientos,
se apoderen de ti,
alojándose en tu corazón,
porque si envidias lo ajeno,
lo único que harás es destruirte,
tu día a día.

Yo poco tengo,
pero nada envidio,
porque al final del camino,
todos llegaremos a la misma meta,
por eso me conformo y soy feliz,
con lo que poseo,
sin desear lo de nadie.

Mª Amparo@todos los derechos reservados.