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domingo, 2 de febrero de 2014

Despues de hacer e amor










Después de hacer el amor



Después de hacer el amor,
quedo impregnada del aroma de tu piel,
que se penetra en la mía,
convirtiéndose en una fragancia inconfundible,
sutil y provocadora a su vez.

Tus palabras de amor,
se quedan grabadas en mi mente,
como si las hubiese tatuado a fuego lento,
para que nunca se borren y así,
poder recordarlas,
una y otra vez.

Reproduzco de nuevo,
tus gemidos en mi cabeza,
que me recuerdan,
lo mucho que has gozado sintiéndome,
entre tus  brazos y en tus adentros.

Y es,
cuando contemplo,
como perdura,
esa sonrisa de dicha y a su vez,
de felicidad que desprende tu rostro,
invitándome a abrazarnos de nuevo,
en ese silencio que nos envuelve.
para quedarnos inmunes ante todo,
tan solo con la satisfacción,
de estar uno junto al otro.

Mucha gente confunde,
el sexo,
con el amor,
sin saber que la diferencia esta,
en que el sexo sin amor,
es solo eso “sexo”.

Siendo un acto tan íntimo,
que sobran las palabras,
porque por mucho que digamos,
solo sabremos "Tu y Yo",
lo mucho que gozamos y que incluso,
sin tan siquiera rozarse,
también se puede llegar al éxtasis,
pero eso sí,
solo hay algo tan poderoso que lo consigue,
que se llama "amor",


Mª Amparo@tods los derechos reservados.

jueves, 26 de septiembre de 2013













Atardecer sobre el viejo puente



Viejo puente,
que mantienes,
en tu pedregoso camino,
las huellas de los peregrinos a su paso.

Hoy he venido a acompañarte,
para contemplar en este atardecer,
esconderse de nuevo el sol,
por el horizonte lejano.

Se va ocultando poco a poco,
como se ocultan mis recuerdos en mi mente,
dejando paso a la galante luna,
que enmudecida se reflejara en mis pupilas,
llenando mi alma de esplendor.

Asoma la noche,
las estrellas,
se reflejan en las aguas del rio,
que silencioso,
pasa elegante por debajo,
de tus gastadas piedras.

Todo es calma y silencio,
hasta las aves pasajeras,
se paran a alcanzar su sueño,
en los arboles enmudecidos que te acompañan,
para a la mañana siguiente,
alzar su vuelo en busca de nuevos rumbos.

Tan solo la brisa callada toca mi rostro,
respirando aire puro,
aire fresco,
que entra en mis pulmones,
llenándome de vida.

He venido a convertirte en poesía,
quiero retransmitir lo que siento en esta noche,
donde yo te regalo mi compañía y tú,
la calma que necesito,
para escribir mis versos.


Mª Amparo@todos los derechos reservados.