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lunes, 17 de noviembre de 2014

Todo quedara atrás









Todo quedara atrás


Todo quedara atrás,
que poco quedara,
de lo que vivimos ayer
y vivimos hoy.

Somos esa esencia de perfume,
que quedara a nuestras espaldas,
dejando ese rastro inconfundible,
esparcido como partículas en el aire.

Cada día una gota menos,
hasta llegar a agotar el frasco,
hasta dejarlo vacío,
dejando constancia de su presencia
a quien lo percibe.

Luego tan solo,
nos convertiremos en un recuerdo,
en esa estrella,
que brillara en el cielo,
al lado,
de los que también dejaron su fragancia,
pero siempre,
ante la atenta mirada,
de aquel que los añore.

Seremos,
como las cenizas,
de ese cigarrillo consumido,
que mientras se mantuvo encendido,
intento luchar,
por todo lo que atrás dejo,
quizá,
para que otros lo recuerden.

Yo quiero dejar huella de que estuve
y en mis letras,
día a día iré  plasmando,
todos mis sentimientos,
hasta agotar,
la ultima gota de la tinta de mi pluma.

Me gustaría,
que mis poemas,
dieran la vuelta al mundo
y por un solo instante,
hacer volar la imaginación,
de todas aquellas personas,
que aman la vida,
tanto como yo la amo.

Pero eso es tan difícil......
aunque dicen,
que no hay nada imposible,
mientras tanto,
seguiré soñando y aunque se,
que todo quedara atrás,
lo verdaderamente importante siempre,
es que quede plasmado,
aunque en mi caso,
tan solo sea,
en un trozo de papel.


Mª Amparo@todos los derechos reservados

jueves, 4 de julio de 2013

¿Donde estabas?











¿Dónde estabas?

Desde que te conocí,
siempre,
me he preguntado donde estabas,
cuando en la frialdad de mi alcoba,
mi corazón se sentía vacío y triste.

Mis caricias,
se perdían en la soledad,
por no tener tu piel,
para poderla acariciar y mis besos,
se esfumaban en el crepúsculo de la noche,
no teniendo tus labios,
para unirlos  con los míos.

Mi garganta,
se atragantaba,
de tragarse las palabras de amor,
siendo vano pronunciarlas,
cuando tú ,
no las ibas a escuchar y mi cuerpo quedaba,
sediento de deseo,
sin tenerte para saciarle su sed.

Cuantos suspiros perdidos y cuantas,
lágrimas derramadas esperándote.

Perdí  la esperanza de tenerte,
hasta llegue a asumir mi derrota,
hallándote,
cuando me sentía ya abatida y cansada.

Ahora sé que toda espera,
tiene su recompensa,
porque tú,
me has hecho olvidar,
toda esa angustia vivida,
convirtiéndome,
en esa mujer que refleja en su rostro,
la felicidad de haberte encontrado.

Mª Amparo@todos los derechos reservados.